08 octubre 2006

CAMA NUEVA


Desde que he empezado a trabajar y he comenzado a disfrutar de lo que es disponer de mi propio dinerito, he tenido en mente dos "pequeños" caprichos; pues bien, la semana pasada me di el gusto de comprarme el más baratito de ellos: ¡Una cama de matrimonio!

Sí, sé que es un capricho absurdo y más en mi situación actual, en la que la única compañía de la que voy a poder disfrutar por las noche va a ser mi querido peluche de Winnie de Pooh, pero me hacía tanta ilusión poder dormir a mis anchas en una super cama que no me lo pensé dos veces , me fui al Corte Inglés, elegí un somier de esos en los que puedes meter debajo a un muerto y todo, y un colchón blandito pero firme, dí mi tarjeta del centro y ¡hecho! ¡ya tengo cama! Eso sí, si alguno de los presentes está pensando en hacer algo parecido que se mentalice de que durante la compra tiene que dejar la vergüenza a un lado, ya que las "simpáticas" dependientas te "obligarán" a ir probando todos y cada uno de los colchones de la planta; en teoría es para que elijas el que más se adapte a tus necesidades, pero yo estoy convencida de que se lo pasan pipa viendo como vas de cama en cama cual saco de patata, mientras la gente que anda por allí te mira con cara de cachondeo. En fin...

Aún no me la han traído a casa pero me muero de ganas. Ya os contaré qué tal la experiencia.

2 comentarios:

Irene dijo...

Jajajaja, ¡qué guay! yo también quiero una cama de matrimonio para mi sola. A mi seguro que no me mandan a probar colchones porque fijo que me quedo dormida en el primero jajajaja :P

Y no te apures, que tú por lo menos tienes a Winnie XD

Un besito

toxcatl dijo...

Ya verás cuando te la manden a casa, no vas a esperar para echarte una siestecita ni un minuto.-